02 julio 2020

La ciudad y su población


4 GRADO B   -   CIENCIAS SOCIALES
2/7   al   9/7

Buenos días chicas y chicos. Espero que sigan con ganas de hacer las tareas, como las vienen haciendo.

“Nadie nace sabiendo, solo el tiempo y las ganas nos van llenando de conocimientos.”

La ciudad y su gente

Antes de empezar a hablar de las personas que habitan la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (C.A.B.A.). La situaremos en el contexto de toda la República Argentina.

1)      ¿Quiénes componen la población de la Argentina?

2)      ¿Qué cantidad aproximada de personas viven en el país?

3)      ¿Qué se hace para averiguar esas cantidades? ¿Cómo? ¿Cada cuántos años se realiza?


Acá vemos una tabla con los últimos datos censales de país



1)      ¿Cómo puede crecer o decrecer una población?

2)      ¿Cómo se llaman esos movimientos? Explicalos.

3)      ¿Qué es una población rural? ¿Y una urbana?


Mapas de las comunas de C.A.B.A.

Mapa de la densidad poblacional en C.A.B.A.
Busca en el diccionario o en el celular, que quiere decir densidad’.



a)       ¿Cuál es la cantidad aproximada de personas que viven en C.A.B.A.?

b)      ¿Por qué, a veces, hay muchas más personas en C.A.B.A., que las que la habitan?

c)       Lee y completa la siguiente tabla. Luego escribe, las opciones falsas como verdaderas.



Chicas y chicos, nos encontramos la próxima semana para seguir conociendo nuestra ciudad.
Saludos a sus familias.







01 julio 2020

7°A y B CIENCIAS SOCIALES


Miércoles 1 de julio

El día de hoy vamos a volver a actividades atrás, se acuerda la clase de como vivían en los conventillos, que tenían que realizar unos dibujos para luego analizarlos. Hoy es el día
Veamos las siguientes fotos que ustedes mismos realizaron

1)      Retomemos un pequeño texto para refrescar la mente
Lean el texto para conocer cómo era la vida en un conventillo a comienzos del siglo XX.

Rosa Anna y su familia en el conventillo
La habitación en la que se instalan Giuseppe, Amalia, Rosa Anna y los niños tiene tres camas, una mesa pequeña y un armario. Rosa Anna comparte la cama con Julia. En la pieza de al lado vive un matrimonio italiano; zapatero el marido, cocinera la mujer. En la de enfrente vive otra italiana, viuda, con cinco hijos; en la pieza que está subiendo la escalera dicen que viven tres vendedores ambulantes italianos, pero todos sabemos que por las noches vienen otros ocho a tirar sus cuerpos cansados sobre dos miserables mantas.
Los chicos están deslumbrados con el tamaño de la casona y la cantidad de gente que circula todo el tiempo por pasillos y patios. Pero tanta gente junta compartiendo baños, canillas y sogas para la ropa trae algunas complicaciones. Para cocinar, Amalia y Rosa Anna tienen que usar el brasero del patio, turnándose con los vecinos. En la habitación no hay piletas ni baño, así que hay que organizarse para usar los baños y las piletas colectivos. Amalia tiene calculados los horarios en que el baño del fondo está desocupado. Giuseppe se levanta a las cinco en invierno y usa el baño un rato antes que los otros hombres que van a trabajar.
     A las seis de la mañana, es posible ver a Rosa Anna y a Amalia caminando rapidito hacia el fondo con los elementos de higiene para el lavado diario. A las seis y media, es el turno de los niños. A veces los cálculos fallan: hay que hacer cola y esperar un largo rato hasta que el baño se desocupe.
Por eso no es cuestión de andar con el tiempo justo. 

2)      Ahora si veamos las fotos atentamente



















1)      En el relato se habla de un brasero. ¿Saben que es un brasero?

2)      ¿Qué dibujo se parece más al relato de Rosa Anna? (A ver si todos coinciden, no es válido elegir el que hicieron hay que ser críticos)
3)      Se imaginan hoy en día con la cuarentena tener que estar haciendo fila a las seis de la mañana, con el frio, para poder realizarse la higiene básica

 
NOTAS PARA COMPARTIR A LA VUELTA
LO QUE APRENDIMOS

Terminamos otra semana. Hoy vamos a tomarnos un rato para revisar y recordar todo lo que hicimos para aprender sobre la GRAN INMIGRACIÓN. Cuando vuelvan a la escuela, van a poder compartir sus trabajos con sus compañeros y compañeras

1)      Para empezar, vuelvan a mirar la carpeta
2)      Después les propongo que piensen…
a)       ¿Cuál es la actividad que más les gustó? ¿Por qué?
b)      ¿Qué actividad les resultó más difícil? ¿Por qué les pareció complicada?
c)       Escriban todas las preguntas que quieran hacer, cuando vuelvan a la escuela, sobre el tema.
d)      Anoten tres cosas nuevas que hayan aprendido
¡las y los felicito por todas las actividades que hicieron.





4to "A" Ciencias Naturales.

Hola chicos: seguimos trabajando en el paddlet, hoy vemos "Las Plantas"
entramos en el link y completamos la tarea, hay un video muy lindo,
me escribes si te gustó o que te pareció?


Enviar la tarea al mails del grado: 4a.esc23de3@gmail.com
Abrazos!!


Prácticas del lenguaje 7° A y 7° B




¡¡Hola familia, chicos y chicas de 7° A Y 7°B!!

Espero que se encuentren todos bien juntos a sus seres queridos.
Les dejo las actividades de Prácticas del lenguaje.
Saludos.
Seño: Mariela

 
TRABAJO N° 10 DE PRÁCTICAS DEL LENGUAJE.

Historias de fantasmas, espantos y aparecidos

Esta semana vamos a iniciar un recorrido de lectura de cuentos de fantasmas, espantos y aparecidos, personajes misteriosos que están presentes en los relatos de todas las culturas, desde siempre. Pero ¿por qué? ¿Cuál es la causa por la que la literatura ha creado estos relatos? ¿Por qué estas historias que empezaron a transmitirse oralmente hoy están presentes hasta en la televisión? En el prólogo de De espantos y aparecidos. Antología de cuentos populares argentinos, se plantea una idea sobre eso: “Los relatos con fantasmas son universales. Esto quiere decir que todas las culturas los han creado y los han transmitido, porque reflejan una cuestión central para la gente: qué hay más allá de la vida”. En las actividades que siguen, les proponemos conocer algunas de estas historias: unas ambientadas en espacios rurales y otras en la mismísima Ciudad de Buenos Aires. También vamos a compartir algunos relatos de miedo que seguramente ustedes ya conocen. Pasen y lean (¡sin asustarse!).

ACTIVIDADES

1.       A leer sin miedo 

Leé “El jinete del Portezuelo”, un cuento popular Argentino que se ha transmitido de boca en boca durante mucho tiempo.

                                                            
                                                 El jinete del Portezuelo

—¡Ay, mamita! No sabés lo que vi.
 —No, no sé. Mirá, Clara, vos venís siempre con historias raras, así que ni me imagino qué viste esta vez.
 La madre se la quedó mirando, mientras dejaba de cortar las papas para la tortilla que pensaba hacer para la cena. 
—Vi… vi algo allí en la curva del camino, donde arranca el monte, yendo para el cerro del Portezuelo…
 —Aah, entre los pinos —le dijo la madre. 
—Sí, ahí, era un hombre a caballo, pero parecía una sombra, se veía todo negro, ¿viste? Y había viento y se escuchaban gritos o algo así, ¿vos no escuchaste nada?
 —No, no escuché nada.
 —¡No puede ser! Las ramas se movían y el caballo relinchó, el hombre gritaba; reculó y salieron disparados para el cerro.
 —Mirá, nena, en una noche sin luna, una se puede confundir, se ven sombras, algún pájaro que chilla acomodándose en una rama o un perro, qué sé yo… Tendrías que haber llevado la linterna y listo. Ya estás grande, tenés 15 años y seguís asustándote de cualquier sombra. Lo que quiero saber es si conseguiste los huevos para la tortilla, tenías que ir a lo de los García a pedir seis y traerlos.
 —Después de lo que vi, vine corriendo a casa, me dio miedo; no me pidas que vaya porque no salgo más. 
La madre soltó el cuchillo, agarró la linterna y, mientras iba a casa de los vecinos, pensaba en que las excusas de su hija para no hacer lo que le pedía eran cada vez más extrañas y traídas de los pelos.
 Al otro día, los compañeros de Clara escucharon su historia y también le hablaron de la oscuridad y de lo fácil que es ver lo que no está en la noche, pero Clara insistía, hasta que finalmente la dejaron sola, cansados de escucharla.
 Después fueron público involuntario de su relato los docentes, los vecinos y los clientes del almacén que quedaba al costado de la ruta. Todos insistían en que había sido un engaño de la noche, que en realidad no había pasado nada… Pero Clara sabía lo que había visto. También sabía que en el pueblo no iban a creerle y que ya estaban mirándola con un poco de pena, así que no habló más.
 Pasaron unas semanas y la chica ya pensaba que efectivamente su imaginación le había jugado una mala pasada, así que esa noche bajó la linterna del estante de la cocina y decidió ir a lo de Marita, su amiga. Justo cuando pasaba por la puerta del almacén, alguien le chistó. Era un hombre sentado al costado de la puerta del negocio, que le dijo: —Te estuve buscando. Quería decirte que yo te creo, porque sé lo que viste.
Clara se acercó despacio y le pareció reconocerlo de haberlo cruzado varias veces en la plaza. 
Más tranquila le preguntó:
 —¿Y qué fue lo que vi? 
—Te explico: 
En las sierras del Portezuelo se ve siempre un jinete que anda montao en un caballo negro y muy brioso. Este hombre anda siempre al galope. El jinete sale de la cumbre y galopa hasta el mismo paso, hasta el Portezuelo, y se vuelve. Y así anda mucho tiempo al galope subiendo y bajando. Dicen que casi siempre grita y grita. No se sabe si dice algo, pero sus gritos son parecidos a los gruñidos del cerdo y se oyen desde muy lejos. Cuando sale este jinete, corre un viento muy fuerte en el valle y seguro que llueve.
 —Es lo que vi esa noche, estaba segura… Pero, si se ve siempre, ¿por qué nadie me cree y todos me aconsejan olvidar lo que vi?
 —le preguntó Clara.
 —Lo que pasa es que la gente elige no ver esas cosas, y si las ven, se hacen los olvidadizos o hacen que no entienden bien. Se dicen para adentro: por ahí fue el viento o un bicho, la oscuridad o la luz de la luna.
—Pero ¿por qué…? Es más fácil aceptarlo y no hacerme pasar por loca. 
—Es que si lo aceptan, tienen que preguntarse quién o qué es el jinete… 
—Para mí, es un fantasma, ¿no? Algo que aparece para asustar, un aparecido, como dicen los paisanos.
—¡Ey, Clara! ¿Con quién estás hablando? Clara se dio vuelta para ver a un grupo de sus amigos que la señalaban, se reían y se daban codazos entre ellos. Asombrada, se volvió para señalar al hombre con el que estaba hablando, pero no había nadie, no había nada.



2.       ¿Quién sabe otra historia de miedo?

Luego de leer el cuento, si te resulta posible, comentalo con alguien que viva con vos. ¿Quién es el “jinete”? ¿Y el “hombre” con el que habla Clara? ¿Por qué te parece que ella lo ve y sus amigos no? ¿Alguna vez habías escuchado cuentos de aparecidos? ¿Cuáles? ¿Y alguien de tu familia conoce estos relatos? Si conocen algunas historias, anotá en tu carpeta quiénes son los personajes que las protagonizan, cómo son y qué sucede en cada una (o en la que más te guste), y compartí esas notas conmigo por el medio del email, los voy a estar esperando muy ansiosa. Reservá esas notas para utilizarlas más adelante. 

¿Que te pareció el cuento? ¿Te gusto o no? ¿por que? ¿que parte más te gusto? ¿cual parte no?